Un mes pasó en un abrir y cerrar de ojos.
El otoño pintaba lentamente París en tonos dorados y carmesí, mientras Ava se adaptaba a un nuevo ritmo de vida. Cada día de la semana, dedicaba las mañanas a aprender los entresijos del Grupo Carter de la mano de su abuelo y los altos ejecutivos de la empresa. Las tardes las pasaba en reuniones de diseño, estrategias de marketing y revisión de informes. Las noches pertenecían a sus gemelos nonatos, a cenas tranquilas con su familia y al cuaderno de boc