Me fui a casa y me encerré en mi oficina a beber.
Aunque quería negarme a mí mismo que me dolía lo que le había hecho a Emma la verdad es que no podía y quería perdonarla, le daría una oportunidad, si ella aceptaba lo que hizo y me daba una buena razón para haberlo hecho, la perdonaría, no podía imaginar mi vida sin ella, no quería.
Me embriagué hasta que me quedé dormido por completo y no supe más ni de mí ni de lo que sucedía a mi alrededor hasta que me desperté, decidí que debía llamarla, p