-Te juro que yo le pedí a Nath que me dejara en paz y antes de enamorarme de ti le dije que me casaría, que si lo nuestro no funcionaba y nos divorciábamos en tres años y si ella seguía libre, que entonces podríamos intentarlo.
-...
-Pero luego eso también cambió Emma.
Le dije adiós por completo.
Ya no quiero estar con ella, con que quiero estar es contigo Emma.
-...
-¿Emma qué haces?
-¡Me voy Adam!
-Pero Emma.
¿Acaso no me oíste?
Ya no siento nada por Nath...
-Lo hice, pero necesito pensar.
Esto no está bien.
-Pero Emma...
-¡No soy un juguete Adam!
Todos ustedes me han visto la cara sólo por mi bendita necesidad de separarme de mis padres, pero adivina, justo ahora tengo la oportunidad de buscar mi propia libertad, sin tener que casarme contigo, tengo que pensar bien.
Porque si ya no te necesito, no necesito casarme...
-Emma no...
-¡Por Dios Adam!
-Te lo suplico Emma.
Me arrodillé para suplicarle y ella abrió los ojos.
Por un momento ví que se le escapó una sonrisa.
-¡Por favor leván