Capítulo 99
El amanecer se filtraba lentamente a través de los ventanales del Pent-house, tiñendo de un gris pálido cada rincón del lugar, como si incluso la luz dudara en entrar con fuerza. Todo estaba en silencio. Demasiado. Ese tipo de silencio que no traía paz, sino despedidas no dichas, decisiones que pesa