Capítulo 92
La habitación seguía en silencio. Pero ya no era un silencio tranquilo, era un silencio cargado pesado y peligroso. Alexander permanecía junto a la cama, con la mirada fija en Ailen, como si intentara descifrar algo que se le escapaba entre los dedos. Sus pensamientos estaban desordenados. Confusos,