—Mañana iremos a verlo.
Las niñas levantaron la cabeza.
—¿Sí?
—Sí.
—¿Podremos abrazarlo?
Helen sonrió.
—Cuando los médicos lo permitan, es que papá está herido y debemos de tener mucho cuidado para tocarlo ya que su herida es dolorosa.
Las gemelas parecieron tranquilizarse un poco, lo suficie