Capítulo 34. Un despertar, tras muchos, miedos, dudas e incertidumbre.
Coorah.
Crucero Sovereing, de Pullmantur, Batía, Córcega. 2024.
Poco a poco abrí los ojos, me sentía extraña, con la sensación de que algo estaba diferente a mí alrededor, busqué entre las sábanas, con mi mano estirada, el cuerpo cálido que había dormido conmigo estas dos últimas noches, para encontrar que estaba sola, sobre la cama.
Las sábanas frías dejaban claro que, o hacía mucho que Fazio se había ido de mi lado, o ni siquiera, esa noche, se había acostado a mi lado, saber esto hizo qu