Todavía está dolido por el incidente con Danika. Con el tiempo, él cambiará.
“Puedo ocuparme de tus necesidades, ya me estoy ocupando de ellas. No necesitas otra amante”. Ella tartamudeó, la idea la desconcertó. No se lo esperaba.
“Creo que te estoy haciendo daño, Vetta. Es lo más razonable”.
“¡No! Estoy bien. Sabes lo mucho que me gusta estar contigo”. Le aseguró, ocultando muy bien su dolor.
“Vetta…”.
“¿No puedes co-contener tus necesidades? Estás cediendo a las retorcidas exigencias d