Vetta sabe el momento exacto en que deja de estar sola en la mazmorra.
Volver a encontrarse en ese espacio cerrado después de cinco buenos años fue como una pesadilla para ella. Odia las mazmorras. Casi pierde la cabeza en mitad de la noche porque sus días de esclavitud se le presentaban a cada paso.
Era una pesadilla. Estaba a un paso de perder la cabeza. O tal vez, ya lo había perdido.
Por no hablar del dolor de su cuerpo. Y el de su corazón.
Después de que Angie la tratara, se sen