Mientras Kristy creía haber solucionando su situación, su madre estaba desesperada, hace meses que no veía a su hija, ni siquiera una llamada o un mensaje, ya no aguantaba más la agonía de no saber dónde estaba, o si estaba bien, los días eran eternos y dolorosos.
Kristy era su única hija, su luz, siempre estaban juntas, ella le daba fuerza para soportar lo que era sus matrimonio, y las perversiones de sus esposo, pero ahora ella ya no estaba y por mas que había intentado encontrarla no había