Capítulo 55 – ella no volverá a la mansión.
Con la poca integridad que todavía le quedaba intacta, Catalina enderezó la espalda y trató de caminar de forma recta. El tacón se partió y le costaba dar pasos firmes, pero ni eso, ni las miradas de lastima que las personas le dirigían le importaban. Algo que aprendió de su madre desde que estaba muy pequeña era que siempre que mantuviera la espalda recta y el mentón arriba, entonces todavía tendría algo por lo que pelear.
Por supuesto, eso no hacia que el dolor en su pie o la humillación se s