18. Tengo curiosidad
Los siguientes días Maite se concentra en su trabajo, saliendo de todo lo que su padre dejo acumular, esperando que al regresar encontrar todo en orden.
Unos toques en la puerta sacan a Maite de la computadora, ve a Mery entrar con un par de carpetas.
—El señor Walker me ha pedido que te de este par de encargos, son unos clientes en la Toscana.
—Al menos no estaré solo de trofeo en Italia —guarda las carpetas en su cartera—. En momentos como este, tan solo quisiera desaparecer.
—No sea tan pesi