—Es triste cuando uno de nuestros mejores Alfas sucumbe a la debilidad —Reynaud fingió una actitud trágica, frunciendo el ceño mientras miraba a Gideon a través del salón—. Y desearía poder decir que no vi venir esto, pero, por desgracia, las señales han sido demasiado claras.
Entonces Reynaud giró para dirigirse a la multitud, que había comenzado a murmurar y a señalar.
—¿Cómo sabemos cuándo una manada está en crisis? —preguntó Reynaud—. Cuando hay caos y disensión en los niveles más altos. C