—Toby me ha contado todo.—Kane confirmó sus temores, pero había omitido hábilmente añadir cómo casi había estrangulado a Toby cuando descubrió la verdad.
—¿Y?—Ariel apretó los brazos alrededor de su torso, creando un escudo para sí misma.
—¿Puedo pasar?—preguntó Kane, y Ariel frunció los labios, sin estar segura de querer pasar los siguientes minutos encerrada en la misma habitación con él, sobre todo con sus hormonas descontroladas.
—Supongo.—Se encogió de hombros, apartándose para dejarlo ent