Parte 2...
Isabela
Enzo gemía cerca de mí. Me levanté y miré hacia Bianca. No se movía. La puerta se abrió de golpe, golpeando la pared. Alessandro entró corriendo con Manollo y Stênio. Vinieron hacia nosotros y Bartolo entró corriendo también y fue a verificar a Bianca, que estaba caída entre los fragmentos.
— Jesús, Isabela... ¿Qué hiciste? – Alessandro se arrodilló a mi lado — Estaba al otro lado de la casa, esperando, por si acaso Bianca iba para allá – movió a Enzo que gimió — Maldición, ¿