— Tu fidelidad es conmovedora, mi amor, pero te aseguro que tu violencia al empujarme es mucho más dolorosa que tus palabras. — Fue todo lo que le dije, poniéndome boca arriba para mirarle. Levanté la vista sin valor para levantarme del suelo tan pronto. — Y tu recibimiento al recibirme es bastante conmovedor, pero sinceramente no me importa tanto, no tanto como me importa saber quién demonios es la desgraciada que te está tirando los tejos. — Dije enfadada.
Mi cuerpo dolía por la caída. Y podr