—¿Christopher McNamara? —susurró Chloe, sintiendo que la sangre se le congelaba en las venas.
El nombre no fue solo una palabra; fue un golpe en el centro del pecho.
Como si un bloque de hielo se hubiera instalado en sus pulmones, Chloe sintió que el aire se volvía escaso y pesado.
Ethan, cuyos sent