Los días siguientes Karlene los vivió feliz, sobre todo porque Keff la mimaba y la cuidaba constantemente. Casi todos los días iban y volvían juntos de la oficina. A veces se quedaban en casa de Karlene, en la casa secreta o en la colina Karleff.
Casi no había problemas importantes en la vida de Karlene, ni en su relación, porque Demian ya no se volvía a aparecer delante de ella. Aunque seguía viendo a Keff, Demian siempre la evitaba.
Keff y Karlene comprendían la actitud de Demian y no hablaba