Elea estaba sentada con una sonrisa en su rostro, mirando a su alrededor por el jardín del internado de Owen. Con asombro, Elea miraba a los estudiantes que iban y venían por el jardín.
"¡Hermano!".
El grito de Owen al entrar en la sala de reuniones familiares hizo que Elea volviera la cabeza. Su sonrisa se ensanchó cuando Owen se acercó y la abrazó.
"Oye, ya eres grande. ¿No te da vergüenza abrazarme delante de tus amigos?", susurró Elea al ver a dos estudiantes observando a Owen abrazarla.
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