Capítulo 52. Un delicioso castigo.
ISABELLA
Alexander seguía tenso, así que me acurruque más hacia él y bese su manzana de Adán y él trago grueso.
— Joder, Isa. — dijo tomándome por el cuello y besándome.
El beso era posesivo, hambriento y lleno de dominio, se sintió como un delicioso castigo.
— En serio no quiero que vuelvas a estar sola con ese tipo. — dijo cuando me soltó con la respiración agitada.
— Esta bien, no lo haré. — Accedí, Alexander en este momento tenia demasiadas cosas en mente como para preocuparlo p