Paulina llega a la elegante casa, o mejor, a la elegante mansión de Samuel Barmtheley.
_¿Señorita? Bienvenida , el señor Barmtheley la está esperando, sigame por favor _ Le dice uno de los empleados de Samuel.
_ Gracias _ Le contesta ella.
El empleado lleva a Paulina a una enorme sala la cual tenía vista al mar.
_ Ya viene el señor.
Ella asienta.
Un breve tiempo después llega Samuel.
_ Definitivamente mi casa necesitaba la presencia de tan hermosa mujer _ Le dice él _ Entrando por la