AVA
Todo el mundo se derrumba sobre mis hombros, el alma se me cae a los pies en cuanto escucho aquellas palabras, no puede ser cierto, no puede… trago grueso e intento mantener la calma.
—Me has drogado —afirmo con temor.
—Solo tomé medidas necesarias pata hacerte mía.
La rabia ebulle en mi sistema.
—¡Me has obligado, mentido, yo no quiero esto! —exclamo con el pecho subiendo y bajando.
Un disparo de adrenalina recorre ni torrente sanguíneo y siento el imperioso deseo que salir corriendo