AVA
La vida no me ha jugado lindo nunca, pero hasta ahora, había sabido sobrellevar las cosas de la mejor manera en la que sé, no ha salido bien, y de eso me doy cuenta cuando observo a mi hijo comer su panqueque. Recordando la plática que tuve con el doctor hace un par de horas atrás.
—Su hijo necesita de un trasplante de riñón —me dice con la lástima nadando en sus ojos.
—Eso no puede ser… Carlton es un niño muy sano, no me dijeron nada cuando nació…
Me muerdo la lengua, recordando que