A sus espaldas un demonio reclamaba su presencia, la lluvia no calmaba ni un segundo su intensidad, el lobo la mantenía inmóvil y sus ojos le advertían no moverse cuando hacía fuerza para observarlo apenas girando su cabeza .
En el corazón de Kira había crecido la sospecha de que los lobos habían ayudado en el asesinato de su padre, el rey brujo,y si eso era así,estaba obligada a vengarlo.
Todo intento de zafarse de sus brazos fue en vano,sus ojos dorados se hacían más fuertes a medida que el re