Fedora.-
— Hola querido esposo es hora de tu dosis diaria –Tomo la jeringa que ya tengo preparada y se la inyecto en el directamente en la vena. –Creíste que me podías humillar, utilizar y engañar, ¿Pensaste que no me daría cuenta de tus deseos lujuriosos hacía mi sobrina? Pobre iluso, típico machista misógino que se cree más listo que una mujer.
La verdad me sirvió mucho la alianza con uno de los acreedores de Oswald un hombre apuesto lo que me hizo arrepentirme de haber elegido a esta piltra