Al final de todo esto, el rostro de Arianne estaba cubierto de lágrimas. Ella había estado gritando histéricamente. Su voz resonaba con impotencia y dolor durante toda la noche silenciosa, estrellándose contra el corazón de Tiffany.
Cuando la situación se desmoronó, Arianne simplemente lloró. Ella no mostraba demasiadas emociones. Ahora, Tiffany entendía cuánto dolor tenía que soportar Arianne: "Lo siento, Ari... No debí haber dicho esas cosas. No llores, ¿esta bien? No vamos a volver; nos que