Al regresar a la oficina, Arianne ignoró su estómago revuelto. Su mente estaba preocupada por la visión del rostro de Helen Cameran. Nunca hubiera pensado que su madre perdida hace mucho tiempo aparecería en su vida así. No sabía si estaba furiosa o disgustada, pero experimentó una oleada de emociones dentro de ella.
Como habían pasado tantos años, Arianne se veía diferente. Helen Cameran no pudo reconocerla, sin embargo, ¡ella pudo distinguirla! Su rostro se había grabado durante mucho tiempo e