Después de una breve reflexión interna, Mark dijo: “Ese diseñador... James McGinnis... ha admitido que el diseño le fue entregado por un remitente anónimo a través de un correo electrónico. Nunca fue su creación original desde el principio; él robó la idea de Arianne. En cuanto a la identidad de ese remitente, ahora pueden beneficiarse del anonimato, pero no es nada difícil saber quiénes pueden ser. Pronto, la verdad saldrá a la luz... y ya veremos”.
Mark había prestado su máxima atención a la