Capítulo 29
La angustia no me dejaba respirar, no sabía si debía irme o quedarme. El evento era importante, era el lanzamiento, el cierre de toda la campaña.
Isabel llegó le pidió ayuda a los guardias para que le ayudarán a levantar a su papá
—Luisa —me dijo con voz tranquila aunque se notaba angustiada por el—. Tienes que ir al desfile.
—No puedo dejarlo así, tu papá se porti muy extraño —susurré—. ¿Y si le pasa algo?
—Yo me quedo con él —me interrumpió—. Es mi padre. Estará en buenas manos.
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