Alice sonrió satisfecha al ver la expresión de Clarisse y cuando salió corriendo, pero Christian se sintió tan disgustado que apartó su mano de la de Alice y ya no podía soportarla más. Su enojo ya estaba llegando al límite y cuando ella de repente sostuvo su mano y le sonrió dulcemente, sintió que se ensuciaba con mugre.
Dio algunos pasos alejándose de ella, " ¿eres tan descarada?", preguntó mirándola fijamente,
" ¿Qué. qué quieres decir?",
" Incluso la ardilla y la rata tienen algo de respeto