Patricia se sintió muy mal al darse cuenta de lo que le había hecho a su hija y se preguntó qué tan mal debió haberse sentido ella. Estaba abrumada por la culpa mientras entraba a la casa, no sabía cómo enfrentarla, pero también quería hacerle saber que lo sentía mucho.
Procedió hacia la habitación de Alice, su corazón latiendo muy rápido, temiendo abrir la puerta y encontrarla llorando o sintiéndose triste, pero iba a asegurarle que le devolvería lo que legítimamente le pertenecía, pero al a