A la mañana siguiente, Vivian y Luana regresaron juntas a la aldea de la montaña. Esta es la primera vez que Luana regresa a casa en más de una década, desde que la dejó.
Cuando la trajeron aquí, había sufrido el accidente, lo que hizo que perdiera parte de la memoria y olvidara su hogar. Pero todavía se acordaba de sus padres. Sin embargo, para sobrevivir allí y tener una oportunidad de volver, no tuvo más opción que fingirse tonta.
Pasó su infancia ahí, subiendo a la montaña para recoger leña