Marcello Jones sabía que las paredes se estaban cerrando.
Durante años había operado desde las sombras, manipulando gente como piezas en un tablero de ajedrez. Cada traición, cada desaparición, cada tragedia cuidadosamente orquestada había servido un propósito. Había pasado décadas construyendo una red tan intrincada que nadie podía rastrearla de vuelta a él.
Ahora esa red se estaba desmoronando.
Una por una sus casas seguras habían sido expuestas.
Sus canales financieros estaban siendo congela