Darius
El mundo se había reducido a solo nosotros dos… Magnus y yo, ambos en forma completa de lobo, ambos calculando el momento exacto para atacar. Mis músculos se tensaron como resortes, listos para lanzarse sobre él en el segundo en que me diera una abertura. Sus pálidos ojos de lobo sostenían la misma intención asesina, la misma disposición para terminar este conflicto con sangre.
El aire entre nosotros prácticamente vibraba con la rabia acumulada, diez años de rivalidad y odio comprimidos