94. Capítulo: La Llamada
Al llegar a casa, Verónika se dejó caer en el sofá, exhausta pero aliviada de haber superado la fiesta. Sebastian, que la había acompañado en silencio durante todo el trayecto de regreso, se sentó a su lado y le tomó las manos. Sus ojos reflejaban un poco de preocupación.
—Lo has hecho muy bien, Verónika. Has sido bastante convincente, no tienes de qué preocuparte —mencionó sinceramente.
Verónika sonrió débilmente, agradecida por sus palabras y por su apoyo incondicional. Sabía que tenía a alg