Isabella
La pregunta de Liam me impactó tanto que por un momento olvidé cómo respirar. Ya me había asustado la forma repentina en que frenó en medio de la carretera, y mi corazón aún no se había recuperado de aquel susto, pero esta pregunta me paralizó por completo. Mis pensamientos se bloquearon. Abrí los labios, pero no obtuve respuesta.
Pasaron los segundos.
El aire dentro del coche se sentía denso y sofocante.
Liam me miraba, esperando.
Pero no sabía qué decir.
Cuando vi a Cane esta tarde,