Capítulo 14: Mis pensamientos le pertenecen
Rafael
Me desperté antes de que saliera el sol, con el cuerpo aún cargado por la noche anterior. El beso con Laura no salía de mi cabeza: su sabor, la forma en que se entregó, el sutil estremecimiento cuando mis manos tocaron su cintura. Me quedé acostado mirando el techo, con el pecho oprimido de una manera que no sentía desde hacía años. No era solo deseo. Era algo más profundo, más peligroso. Estaba obsesionado con ella.
Me levanté, me di una ducha