LENI
—¡Pero es que eres una tonta! No es así, tienes que comenzar por las sábanas y luego por la ropa del alfa.
Cada una de mis extremidades arden de dolor, si mis compañeras de la agencia para niñeras me vieran en este momento, se burlarían y seguro que me compararían con la versión antigua de Cenicienta. Aunque lo más probable es que Annora se enfade por el trato que me están dando.
Como quisiera regresar a mi mundo, admito que no era una buena vida, pero al menos era dueña de la mía, aquí,