Ben
Intenté llamar a Elara, pero obtuve exactamente lo que esperaba: buzón de voz. Intenté con Jax y Dev también, pero no contestaron. O estaban trabajando o tan agotados que no escuchaban el celular. Algo me decía que era lo segundo. Seguí conduciendo, empujando el límite de velocidad tanto como podía, mientras la luz del sol terminaba de asomarse sobre el horizonte.
Ese día debería haber sido perfecto. Mi Alfa y su Luna acababan de traer a sus primeros cachorros al mundo, nuestra próxima gene