Mundo ficciónIniciar sesiónNo había manera de que pudiera calmar mi malestar, por ello, Curthwulf se marchó antes de poder perder la cordura que tanto le contaba mantener, porque la calma la había perdido hace tiempo.
Lloré. Nunca me había sentido así de mal y aunque sentía que ya mi cuerpo no era mío cuando tenía a mis bebés en mi interior, esta era una forma distinta de condena, una que me decía la cura que podría tener inm






