La situación era terrible para todos. Gustav, apenas logró sentirse a salvo a más de cincuenta kilómetros de distancia donde se transforma en humano cayendo al suelo de forma terrible.
— Señor, ¿se encuentra bien? — pregunta el chico que deja de verse como ave.
Gustav escupe sangre y suspira profundo. No sabía que herida presionar, porque tenía tantas que realmente lo que le faltaban eran manos para tocarse todo ello.
— Estoy muriendo. Claramente, no estoy bien. ve a buscar a los doctores y no