Allison miró a Nigel. —No tengo ninguna relación con Gabriel. Precisamente por eso no puedo aceptar un regalo tan caro. Tiene que devolverse. Entonces, ¿qué sugieres que hagamos con el brazalete?—
El rostro de Nigel mostró su lucha interna.
El Hospital Rogers no estaba pasando por un buen momento. La familia ya tenía problemas de dinero. Gastar cuatro millones de dólares en un brazalete de jadeíta era un desperdicio total.
Pero ¿dejar que Sherrie cargara con la culpa de un robo? ¿O cortarle la