El interior de la villa parecía ser el mismo que antes, pero el polvo que cayó sobre ella había formado un recuerdo sólido.
Selena y su tía dieron un paso a la vez, destruyendo la integridad del lugar.
La tía se tapó la boca y la nariz, no queriendo sentir el olor podrido y desagradable que había adentro.
“No voy a subir. Puedes ir tú misma y tomar lo que quieras”.
Si no fuera por Jennifer, ella no habría venido aquí en absoluto.
No estaba preocupada de que Selena encontrara alguna tarjeta