La serie de preguntas de Eric fueron más como oraciones declarativas que pinchaban las heridas de Selena.
Cada pregunta dio directo en el blanco.
Selena no tenía nada que decir.
Este astuto Eric se dio cuenta de un vistazo.
Selena no podía fingir que no pasaba nada ni encontrar excusas para Zachary.
Ya que Selena estaba decidida a dejar ir a Zachary, no había necesidad de protegerlo.
Al ver que Selena no respondió, Eric agregó: “¡Qué buen gusto tienes!”.
El sarcasmo de Eric fue tan obvio