Nicole se calmó, agradeció a Jeff y aceptó el agua. Ella se enjuagó la boca y escupió el agua.
Sentado, Jeff la miraba con una sonrisa cálida y tranquila. Él la consoló suavemente: “Señorita Stanton, ¿estás bien? Solo espera un poco más. Podrás irte pronto”.
Nicole cerró los ojos y asintió.
Ella no era tan frágil, pero cuando escuchó lo que dijo Jeff, todavía sentía una especie de calidez familiar.
Sin embargo, cuando veía ese rostro desconocido, esa familiaridad desaparecía otra vez.
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