Kai casi saltaba de alegría.
Había pasado mucho tiempo desde que Nicole no lo veía tan locamente feliz.
Parecía que Julie era realmente importante para él.
Nicole no se habría entrometido si no fuera porque era su tercer hermano.
Kai sujetó las mejillas de Nicole desde atrás y las pellizcó. Estaba extasiado.
“¡Genial! Me iré ahora y te dejaré el resto a ti. Tengo que volver, ducharme y cambiarme de ropa. ¡No puedo ser demasiado descuidado ahora!”.
Los ojos de Nicole se abrieron de par en p