Clayton levantó las cejas y admiró la cara de sorpresa de Nicole a primera hora de la mañana.
Era extraordinariamente maravilloso.
Sin embargo, un momento después, Nicole posó su mirada en él.
Lo miró fijamente en silencio.
Clayton soltó una risa y movió el brazo que se había adormecido al ella haberse quedado dormida en él. Siseó y aspiró una bocanada de aire fresco.
“Es muy temprano en la mañana. No te enojes…”.
Nicole se limitó a salir de la cama apresuradamente y se dispuso a marcharse