Ava Janssen
New York
Eryx, pareció reflexionar las cosas guardando silencio por un momento mientras hablábamos por teléfono. No era algo que, estuviera, ni en sus manos, ni en las mías, ni en las de nadie. Ary y Philip ya no eran unos niños del kínder, eran ya dos adultos que bien o mal, ya toman sus propias decisiones y tienen voluntad propia.
–Está bien, Ava, tienes razón. Siempre la has tenido en toda mi hermosa morena, pero en estos momentos, no quiero saber de la desconsiderada de Ary. Me