Capítulo 58: Desesperación.
[Narra Enzo]
El frío me calaba los huesos, pero no era nada comparado con el vacío que sentía en el pecho. Mis manos temblaban, no sabía si por la helada o por la angustia que me devoraba desde dentro. Estaba parado frente a la casa de los West, golpeando la puerta con desesperación, con la garganta ardiendo de tanto gritar su nombre.
—¡Brooke! ¡Por favor, amor, escúchame! —Mi voz era un eco desgarrador en la noche helada.
Robert seguía en la puerta, de piedra, su mirada llena de desdén, su c