Capítulo 47: Recapacitación.
Al caer la noche, en la comodidad de su alcoba Leah reposa en el regazo de su esposo. Derek por su parte, se halla sumergido en una eminente angustia, por lo que había quedado al descubierto, lo que más le duele no es hijo de una criada, sino que se lo haya ocultado por tantos años.
Ahora siente sin razón alguna un leve signo de angustia, esas molestias son ajenas a él, exhorta en su interior, que siempre gozo de buena vida, gracias al ser criado cómo un Dixon. De pronto emana una seguridad, un